 |
LAS FALACIAS DEL TECNOMANAGEMENT
La verdadera crisis está en la dirección del personal |

[ Autor: Michel Henric-Coll ] |
4. TEOLOGÍA DEL MANAGEMENT
Las ganancias son a las empresas lo que el oxígeno es a las personas. Si las empresas no ganan lo suficiente quiebran. Si las personas no respiran lo suficiente mueren. Pero si creemos que el único foco de las empresas es el de maximizar las ganancias y la vida consiste en respirar, nos estaremos perdiendo algo muy importante.
Russel L. Ackoff
No son las ideas que profesa la ciencia que generan pasiones, sino las pasiones quienes aprovechan la ciencia para defender su causa.
François Jacob. Premio Nóbel de medicina.
El tecnomanagement tiene todas las apariencias de científico: acumula hechos, convierte todo a números (lo que le da su sabor a objetividad), y opera infinidades de cálculos estadísticos para sostener su ideología. Pero detrás de su aparente racionalidad, hay discursos doctrinarios perentorios que levantan en sus defensores pasiones emocionales y un rechazo a replantear el dogma en una actitud que, más que en las ciencias, solemos encontrar en las teologías.
Algunas de las sentencias de su catecismo son probablemente extrapolaciones ingenuas debidas a un profundo conocimiento de las ciencias exactas y un completo desconocimiento de las ciencias sociales, por lo que más que falacias, se trataría de paralogismos. Otras de sus premisas equivocadas son simplemente mitos, creencias cuyos apotegmas suenan a indiscutibles, leyendas tantas veces repetidas que se convierten en parte del imaginario social como si fueran reales. Me propongo desmontar las falacias, los mitos y los errores en los que descansa la ideología del tecnomanagement. Para aquellos que lo han adoptado como fe, es posible que mis comentarios no puedan rivalizar con sus convicciones, es lo propio de la fe que no puede verse replanteada por la lógica ni el razonamiento. Pero me dirijo esencialmente a los agnósticos de la gestión, a aquellos que conservan la inquietud de reconsiderar los axiomas porque tienen una mente de naturaleza copérnica, de las que se preguntan porqué, al final, no sería el Sol quien diera la vuelta a la Tierra.
|
 |
|