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LAS FALACIAS DEL TECNOMANAGEMENT
La verdadera crisis está en la dirección del personal |

[ Autor: Michel Henric-Coll ] |
La miopía del tecnomanagement
A fin de cuenta, una de las equivocaciones más importantes de los tecnomanagers, que se explica esencialmente por las exigencias a corto plazo del capitalismo especulativo, es su miopía, que en cierto modo recuerda el famoso artículo de Theodore Levitt sobre la miopía del marketing publicado en julio 1960 en la revista Harvard Business Review. En aquel artículo, Levitt reprochaba a las empresas de definir su negocio en términos de productos en lugar de en beneficios buscados por los consumidores. Mi reproche al tecnomanagement es de hipotecar el largo plazo en nombre de la inmediatez, como si mañana no fuera a llegar nunca. El refrán español de pan para hoy y hambre para mañana lo expresa claramente. Actúa como un club de fútbol que quemaría a su jugadores (once, claro, porque no tendrían ni uno más en plantilla, cosa del down sizing), para poder ganar siempre el presente partido, comprometiendo así sus posibilidades de llegar al final de la liga, por no hablar de la posibilidad de ganarla.
Otra manifestación de su miopía se debe a su centralización. Quiere dirigir a personas a las que no ve, con las que ni habla ni tiene contactos y cuya existencia solo está representada por datos abstractos en una pantalla de ordenador, en algún sitio de una lejana galaxia. Es cierto que aún queda alguna correa de transmisión, pero su función se parece cada vez más a la de un cómitre, o tal vez a la de un simple engranaje, que a la de mando intermedio. La tecnoempresa posee una cabeza hipertrofiada plantada en un esqueleto sin columna vertebral, por lo que sufre una auténtica mielopatía que le ha hecho perder toda sensibilidad en sus extremidades.
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